Envase de probiótico con acidophilus, etiqueta frontal
Blog InZoe · Guía

Cómo leer la etiqueta de un probiótico: cepas, UFC y fecha

Qué significan el género, la especie y el código de cepa de un probiótico, qué son las UFC, por qué importa que la cifra esté garantizada hasta la fecha de consumo y qué otras cosas mirar en la etiqueta antes de elegir.

Respuesta rápida: en la etiqueta de un probiótico mira tres cosas. Primero, que cada microorganismo venga con género, especie y código de cepa (por ejemplo, Lactobacillus rhamnosus GG), porque los efectos estudiados son de cada cepa. Segundo, cuántas UFC (unidades formadoras de colonias, es decir, microorganismos vivos capaces de multiplicarse) aporta la dosis diaria y si esa cifra está garantizada hasta la fecha de consumo preferente o solo en el momento de fabricarlo. Tercero, cómo hay que conservarlo. Un número mayor de UFC o de cepas no significa por sí solo un producto mejor.

Las etiquetas de los probióticos están llenas de nombres en latín, siglas y cifras de miles de millones. Saber leerlas es la mejor forma de comparar productos sin dejarte llevar por el número más grande del envase. Si antes quieres repasar qué es un probiótico y qué se puede decir de ellos, tienes la guía de probióticos.

1. El nombre completo: género, especie y cepa

La Asociación Científica Internacional de Probióticos y Prebióticos (ISAPP), siguiendo las directrices FAO/OMS de 2002, recomienda que la etiqueta indique para cada microorganismo el género, la especie y la designación de la cepa. Un ejemplo de nuestro catálogo, el Solgar Advanced 40+ Acidophilus:

En la etiqueta Género Especie Cepa
L. acidophilus LA-5® Lactobacillus acidophilus LA-5
L. rhamnosus GG (LGG®) Lactobacillus (hoy Lacticaseibacillus) rhamnosus GG
B. lactis BB-12® Bifidobacterium animalis subsp. lactis BB-12
S. thermophilus TH-4® Streptococcus thermophilus TH-4

¿Por qué tanto detalle? Porque, como recuerda el NCCIH, que una cepa concreta haya mostrado un efecto no significa que otra de la misma especie vaya a hacer lo mismo. Si la etiqueta solo dice «Lactobacillus acidophilus» sin código de cepa, no puedes saber a qué estudios corresponde.

¿Por qué unas etiquetas dicen Lactobacillus y otras Lacticaseibacillus?

En 2020 se publicó en el International Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology una reclasificación del antiguo género Lactobacillus, que se dividió en 25 géneros. Así, L. rhamnosus y L. paracasei pasaron a ser Lacticaseibacillus, y L. plantarum, Lactiplantibacillus. L. acidophilus sigue siendo Lactobacillus. Muchas etiquetas aún usan los nombres antiguos; la cepa es la misma, así que no te confundas al comparar.

2. Las UFC: qué son y cómo leerlas

UFC significa unidades formadoras de colonias (en inglés, CFU): es la forma de contar cuántos microorganismos están vivos y son capaces de multiplicarse. Verás cifras como «1.500 millones», «5 × 109 UFC» o «5 billion CFU» (en inglés billion son mil millones, no un billón español). Al leerlas, fíjate en esto:

  • ¿Por cápsula o por dosis diaria? Si la dosis son dos cápsulas, multiplica.
  • ¿Al fabricar o hasta la fecha de consumo? Los microorganismos mueren poco a poco durante el almacenamiento. Las directrices FAO/OMS que recoge la ISAPP piden indicar la cantidad mínima de cada cepa al final de la vida útil. Si la etiqueta no lo aclara, pregúntalo a la marca o a la tienda.
  • «Hasta X millones»: es una cifra máxima, no un mínimo garantizado. Ocurre, por ejemplo, con el Solgar Advanced Multi-Billion Dophilus («hasta 5.000 millones por cápsula»); es una forma de expresión habitual, pero conviene saber leerla.
  • ¿Total o por cepa? La ISAPP advierte de que, si solo aparece el total de una mezcla, no sabes si todas las cepas están en cantidades parecidas.

¿Cuántas UFC debe tener un probiótico?

No hay una cifra legal en la UE. Como referencia, las directrices del Ministerio de Sanidad italiano, uno de los pocos países europeos que reguló el tema, consideran necesario al menos mil millones (109) de células vivas por cepa y día. Más allá de eso, la cantidad adecuada es la que se haya usado en los estudios con esa cepa, y más no es necesariamente mejor.

3. Fecha de consumo preferente y conservación

En un probiótico la fecha importa más que en otros complementos, porque tiene que ver con cuántos microorganismos siguen vivos. Revisa:

  • La fecha de consumo preferente, y no compres envases muy grandes si vas a tardar mucho en terminarlos.
  • Las condiciones de conservación: algunos exigen nevera y otros, como los de Solgar de nuestro catálogo, indican «refrigeración opcional». En ambos casos, lejos del calor y la humedad.
  • El envase: blisters o botes con desecante protegen de la humedad, que es enemiga de los microorganismos liofilizados.

Te damos consejos prácticos de conservación y toma en cómo tomar probióticos.

4. El resto de la etiqueta

  • Otros ingredientes con declaraciones propias: el Solgar Ultibio Inmune, con L. paracasei 8700:2 y L. plantarum HEAL9, añade vitaminas A, D y B12, que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Esa declaración autorizada se refiere a las vitaminas, no a las bacterias.
  • Prebióticos añadidos (inulina, FOS): si los lleva, aparecerán en ingredientes; a algunas personas les producen gases.
  • Alérgenos y excipientes: almidón, lácteos o derivados como el calostro bovino del Sura Vitasan Calostro con probióticos. Si eres vegano o intolerante, revisa la cápsula y los excipientes.
  • Datos de contacto del fabricante: la ISAPP los incluye entre los elementos que debería tener una buena etiqueta.
  • Promesas: la palabra «probiótico» se admite en España desde 2020, pero frases como «regenera tu flora» o «refuerza tus defensas» atribuidas a las bacterias no están autorizadas. Lo explicamos en qué pueden prometer los productos.

Para el resto de elementos comunes a cualquier complemento (cantidad diaria, advertencias obligatorias, lote), tienes cómo leer la etiqueta de un alimento o un complemento.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa UFC en un probiótico?

Unidades formadoras de colonias: el número de microorganismos vivos capaces de multiplicarse que aporta el producto.

¿Es mejor un probiótico con más cepas o más UFC?

No necesariamente. Importa que las cepas estén identificadas, que se hayan estudiado y que la cantidad esté garantizada hasta la fecha de consumo.

¿Qué es la cepa de un probiótico?

Es la «variedad» concreta dentro de una especie, identificada con un código (GG, BB-12, LA-5). Los estudios se hacen con cepas concretas.

¿Qué pasa si tomo un probiótico caducado?

No suele ser peligroso, pero puede tener muchos menos microorganismos vivos de los que indica la etiqueta.

¿El probiótico tiene que ir en la nevera?

Depende del producto: sigue lo que indique la etiqueta. Algunos necesitan frío y otros son estables a temperatura ambiente.

Bibliografía

  • ISAPP. Decoding a Probiotic Product Label (basado en FAO/OMS, Guidelines for the Evaluation of Probiotics in Food, 2002).
  • Zheng J, et al. A taxonomic note on the genus Lactobacillus: description of 23 novel genera. Int J Syst Evol Microbiol 2020;70(4):2782-2858.
  • Ministero della Salute (Italia). Linee guida su probiotici e prebiotici (recogido por Il Fatto Alimentare, 2011).
  • NCCIH (National Institutes of Health). Probiotics: What You Need To Know.
  • AESAN. Declaraciones nutricionales y de propiedades saludables: probióticos.

Última revisión: 4 de octubre de 2026. Equipo InZoe.

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